¿Por qué recomendamos espuma?
En el local siempre recomendamos colchones de espuma de alta densidad. Con la densidad justa para tu peso, el colchón te sostiene de manera pareja: la cadera no se hunde y la columna se mantiene recta durante toda la noche.
Un colchón demasiado blando, o que ya está vencido, hace lo contrario: la cadera, que es la parte más pesada del cuerpo, se hunde y la espalda queda curvada como una hamaca durante horas.
Al principio la espuma puede sentirse más firme de lo que estás acostumbrado. El cuerpo tarda unos días en adaptarse, y después se nota en el descanso.